Descubre los Síntomas de Celo en un Gato Macho

El Celo en un Gato Macho, es un estado de exaltación de gran intensidad que se presenta cuando experimentan notables cambios en su comportamiento al estar en la búsqueda ansiosa de las hembras para aparearse, lo cual se manifiesta al percatarse que una gata tiene su período de calor y está preparada para recibirlo, por lo que si quieres saber cuáles son los síntomas, te invitamos a seguir leyendo este artículo.

CELO EN UN GATO MACHO

Celo en un gato macho

El celo en un gato macho es básicamente el período en el cual exhibe ciertas conductas relacionadas con el apareamiento con la hembra de su especie, cuando esta se encuentra en su periodo del ciclo sexual en el que estará dispuesta a aceptarlo. Se debe destacar, que el gato siempre estará listo para aparearse en cualquier momento del año a partir de su madurez sexual, que suele ser a partir de los 8 o 10 meses en promedio, y que a diferencia de la hembra el gato no sigue los ciclos estrales.

Síntomas de celo en un gato macho

Es importante indicar como parte de las variaciones que experimentan los gatos en edad madura lo que tiene que ver con su fuerte necesidad innata de marcar sus espacios cuando quieren encontrar pareja para aparearse y reproducirse sino están castrados, ya que generalmente viven solos, lo que los lleva a mostrar cambios en su manera de comportarse al rociar orina y reaccionar ante las señales dadas por las hembras cuando se encuentran en período de celo. Asimismo, no dejan de maullar, lo que es un comportamiento común en los gatos machos, al ser llamadas fuertes y ásperas que anuncian que están disponibles para aparearse.

También es su forma de iniciar el cortejo para atraer a las gatas en celo y, por otro lado, es una advertencia para otros contendientes masculinos. Por lo tanto, ambos sexos muestran síntomas claros y obvios de su disposición a tener un encuentro sexual que puede ser remotamente reconocido por el sexo opuesto. En cuanto a los machos, estos tienen su propio celo y podrá juntarse si la gata se lo permite. Si bien el macho está dispuesto durante todo el año, el período crítico para ellos es de septiembre a marzo.

En época de celo el gato es más belicoso y prueba de esto son los muchos rasguños que presentan. Además, entre sus respuestas al percatarse del llamado de las gatas es que esparcen con mayor frecuencia gotas de orina cargadas de feromonas para atraerlas sexualmente. Cuando se encuentran en una vivienda o en la calle realizan este marcado sexual en forma de un aerosol en muebles, paredes y todo tipo de superficies verticales, por lo que el olor puede volverse desagradable para los humanos y difíciles de eliminar.

A su vez, la gata también maúlla intensamente y realiza micciones con un olor muy fuerte que sirve para atraer a los machos de la localidad o a los que la notaron desde la distancia, de ahí que es muy común en épocas de celos escuchar ruidos ensordecedores por la cantidad de gatos que querrán ese tipo de encuentros y sobre todo porque esto ocurre mayormente en la primavera cuando hay más horas de luz. Además, una gata puede estar en celo con 2 a 3 semanas de diferencia, incluso en invierno si viven en un ambiente con calefacción y luz artificial, por lo que los machos constantemente buscarán hembras para aparearse.

CELO EN UN GATO MACHO

Duración del celo en el gato

Sabiendo entonces, que el celo en un gato macho está sujeto a la duración del período de calor de tantas hembras encuentre, y de cómo lo atraen y lo aceptan, es conveniente señalar que normalmente, los gatos permanecen en celo durante 4 a 10 días, repitiéndose este ciclo durante la temporada de apareamiento. Al respecto, se sabe que los gatos son criadores estacionales, es decir, que solo pueden ingresar a su ciclo de celo si la luz del día está presente por más de 12 horas.

Lo anterior significa que los gatos pueden entrar en celo durante un período de seis a nueve meses, pero no todos siguen su programación evolutiva, se cree por ejemplo que los de pelo corto están en celo durante todo el año, mientras que los de pelo largo, como los persas no presentan ciclos de celo durante el invierno la mayor parte del tiempo. Además, la iluminación artificial también puede influir en sus hormonas, como en el caso de las gatas caseras.

Para conocer aún más, sobre el ciclo de celo del gato, se puede destacar que consta de tres partes: el Proestrus, que es un período de uno a dos días, en el que el cuerpo del gato se prepara para entrar en celo y por lo general, pueden presentarse síntomas tempranos. Otra etapa es el Estro, que es cuando el gato responde al apareamiento, se produce la ovulación y se puede concebir. Este período suele durar de cuatro a diez días y es cuando se dice que el gato está en celo propiamente.

La última etapa es el Interestrus, donde el gato no está en celo y su cuerpo está descansando para el próximo ciclo de celo. Los gatos no pueden concebir durante este tiempo. Afortunadamente, sus síntomas de calor suelen desaparecer. Este intervalo dura de siete a 14 días. Tomando en cuenta, el ciclo de apareamiento, se puede señalar que el tiempo de celo de un felino dura hasta que ocurre la ovulación, el embarazo o el pseudoembarazo.

Atracción y encuentro de los gatos en celo

Como se ha explicado, una vez que el gato macho detecta a la gata en celo a través del olor que desprende y de los gritos que emite, se presentan en ellos los síntomas de celo hasta que logren concretar el encuentro con las hembras que puedan. La monta puede durar entre 1 y 3 minutos y su característica principal es la mordida que hace el macho de la zona posterior del cuello. Esto activa un reflejo de inmovilidad que le da al macho unos segundos de quietud por parte de la hembra para intentar la copulación y eyaculación, que es muy rápida, alrededor de 10-15 segundos.

CELO EN UN GATO MACHO

Durante la cópula, la hembra maúlla en el apareamiento, y luego ocurre el comportamiento típico de saltar hacia adelante y comenzar a lamer sus genitales, siempre que la cópula sea completa. Una vez finalizada la actividad sexual, hay un descanso y el ciclo se repite durante varias horas o días hasta el final de la fase caliente. Parece que cuanto mayor es el estímulo coital, más óvulos se secretan por la trompa de Falopio y, en consecuencia, más óvulos fecundados, condición que les ha dado el reconocimiento de que a menudo son una especie de fácil reproducción.

Consejos para cuidar un gato macho en celo

Ante la recurrencia de los mayores niveles de inquietud que presentan los gatos machos al ser atraídos por las hembras de su vecindario o zonas cercanas, durante las épocas de apareamiento, muchos dueños y sociedades de animales, optan por aplicar diversas medidas para calmar a los felinos de estos largos períodos de exposición a riñas frecuentes y de proliferación de crías sin control alguno, entre las cuales se mencionan las siguientes opciones:

  • Lo primero que se puede hacer es castrar al gato macho, ya que esta es la mejor manera de asegurarse de que no responda a las llamadas de las hembras en celo.
  • La segunda recomendación es aprender a manejar esos cambios conductuales de celo, modificando las actividades diarias del gato que puedan ralentizar su interés sexual, como son los ejercicios y juegos que le generen un mayor agotamiento físico.
  • Otra forma de tranquilizar al gato en momentos de celo es adecuar el entorno en el que vive y reprogramar los horarios de las comidas.
  • Si tienes gatos de ambos sexos viviendo en su casa, debes separarlos físicamente en cuanto los gatos muestren síntomas de celo, evitando así embarazos no deseados.
  • Cuida de que no salga a la calle, para evitar que sea lastimado por otros machos en celo.
  • Además, se aconseja acudir al veterinario para reducir el comportamiento de apareamiento de los felinos, con el uso de otras alternativas a la ideal que es la cirugía de castración.

Esterilización o castración en gatos

Entre las medidas para reducir el celo en los gatos se encuentra la esterilización o castración, que evitará problemas en el futuro. Castrar antes de que alcancen la madurez sexual parece ser la clave para no ver tantos gatos sin dueño y refugios para animales abrumadores. Pero, ¿afectará a mi gato si le niego la posibilidad de tener gatitos? ¿Cuándo es el mejor momento para la esterilización felina? ¿Cuáles son las diferencias entre esterilización y castración? ¿Y cuándo es mejor realizar el procedimiento?

Debemos intervenir en los gatos, porque de lo contrario, guiados por sus instintos naturales en materia de reproducción, tendrían varias camadas cada año. De esta forma, una pareja puede procrear hasta 80 millones de crías en 10 años. Es muy poco probable que una cantidad tan grande de gatitos tenga la suerte de encontrar un hogar adecuado con dueños amorosos y una nutrición adecuada. Por ello, es fundamental esterilizar a los gatos a tiempo y así evitar que tengan crías no deseadas.

Además, los animales no esterilizados a menudo están expuestos a un estrés inimaginable. Mientras que los machos no castrados comienzan a marcar el territorio con el inicio de la pubertad, los que no están castrados dejan de caminar largas distancias al día en busca de posibles parejas sexuales. Además, son más propensos a sufrir accidentes y enfermedades infecciosas, así como a peleas con otros animales de su especie.

Por otro lado, también se puede destacar y sabiendo que el celo en los machos está ligado a las hembras, este fenómeno tiene un comportamiento sospechoso y están siempre al acecho de posibles machos. Ruedan por el suelo, levantan la cola en el aire, hacen sonidos para llamar a los machos y, a menudo, pueden evitar ingerir la comida necesaria que se les da. Además, si no pueden aparearse, los cambios hormonales en su cuerpo pueden provocar enfermedades como quistes, tumores de mama o inflamación del útero.

Asimismo, las especies sometidas a un proceso de castración dejan de responder a sus impulsos innatos, lo que generalmente harían si no fueran operados. Su comportamiento habitual sería más tranquilo y, a menudo, ayudará a mejorar su salud y seguridad, de modo que puedan llegar a una edad mucho mayor que otros machos no castrados. También descarta la posibilidad de que su descendencia acabe en un refugio de animales o contribuya a la miseria felina. En pocas palabras, la esterilización es beneficiosa tanto para el gato en particular como en el contexto más amplio del bienestar animal.

¿Qué hacer cuando un gato está en celo?

Hace dos décadas, es importante tener en cuenta que las gatas fueron esterilizadas más que los machos. Esta práctica fue reemplazada por la sencillez que era la castración de los dos géneros de la especie. Por otro lado, cada vez son más los veterinarios que practican esta actividad cuando son muy pequeños, antes del inicio de la pubertad. Si la operación se realiza antes del sexto mes de vida, no solo se evita la descendencia no deseada, sino que también es mucho más fácil y segura que en animales mayores.

En el caso de los machos se trata de una técnica quirúrgica que solo toma 20 minutos, en la cual se intenta ligar el cordón espermático y cortarlo media pulgada más. Además, es innecesario dar un solo punto. También puede saber que el proceso es el mismo para ambos sexos. Los ovarios se cortan, atan y extirpan. Por lo cual, deja una pequeña incisión en el estómago que se cierra con unos puntos, solamente una hora. Tras ello, los animales estarán recuperados a las pocas horas. Es importante que estén en un ambiente tranquilo después de la cirugía para que puedan recuperarse y orientarse gradualmente.

CELO EN UN GATO MACHO

Consecuencias de la esterilización

¿Qué pasa después? ¿Están cambiando los gatos esterilizados? En muchos lugares, uno puede escuchar o creer que después de este proceso, estos animales a menudo pueden engordar y volverse perezosos e indiferentes. Esto no es del todo cierto, aunque la esterilización afecta el equilibrio hormonal del gato y por tanto afecta su estado físico y mental. El celo desaparece y los machos que anteriormente dejaron rastros en la orina pueden abandonar este hábito tras la esterilización.

Por otro lado, se puede decir que esta consecuencia no está garantizada, especialmente si la operación se realizó después de que el animal haya cumplido cierta edad. Además, quienes son sometidos a este tipo de prácticas se vuelven más tranquilos y relajados debido a la falta de fluctuaciones hormonales. De hecho, se mueven menos y su cuerpo necesita menos energía para reproducirse, pero al mismo tiempo su apetito puede aumentar. La dieta de los gatos esterilizados debe adaptarse para evitar el sobrepeso.

Quienes están en contra de la castración suelen argumentar que este procedimiento veterinario no se realizará de forma saludable porque podría afectar negativamente el aumento del tamaño de la cabeza y porque la reducción del tamaño de la uretra podría provocar sedimentos o cálculos. urinario. Sin embargo, esto no está probado por estudios. Un gran número de organizaciones y fundaciones para la salud de los gatos han descubierto que la esterilización juvenil no afecta el diámetro de la uretra ni el crecimiento del cuerpo.

Nuevamente, se puede señalar que la idea de que se pueda crear una cabeza grande tiene su origen y significado en el genoma del animal y no es consecuencia de la esterilización. Si bien los que están siendo esterilizados son menos violentos, la actividad en sí no cambia el comportamiento natural de la criatura peluda. En resumen, su mascota tendrá más paz y tranquilidad y tendrá más tiempo para jugar, divertirse y acurrucarse con usted, sin dejar de mantener su independencia original.

Alimentación recomendada tras la operación

Después de realizar este procedimiento veterinario, puede generar una serie de preguntas, entre las que se incluye si el alimento que pueden necesitar, ¿es diferente a un gato sin esterilizar? Cuando castra a su gato, cambia su naturaleza para lograr ciertos beneficios en la vida. Después de la esterilización, debe ajustar su dieta a los cambios que se producirán a partir de ahora. La comida para gatos castrados es la mejor solución para alimentarlo a partir de ahora.

Ambos géneros de la especie tienden a aumentar de peso después de la cirugía. Lo que pueda pasar o no, teniendo en cuenta que lo mismo dependerá de muchos factores, pero sobre todo genéticos. Al suprimir la acción reproductiva, su mascota no consumirá tanta energía y también dejará de secretar diferentes hormonas, lo que puede provocar un aumento de peso. Después de la esterilización, algunos gatos tienen más apetito sin razón aparente. Es importante controlar la ingesta de alimentos y saber qué le estamos dando.

No es deseable que tu gato aumente de peso de forma descontrolada ya que esta situación podría alterar su organismo y provocar problemas digestivos o de otra índole. Por lo tanto, es importante que tomemos medidas para prevenir la obesidad. Los gatos generalmente regulan su dieta a lo largo del día, lo cual es muy raro que un gato que tiene suficiente comida complete la dosis de una vez. En otras palabras, son principalmente los animales los que se regulan en esta dirección.

Por otro lado, también se puede destacar que se debe evitar la alteración inminente del comportamiento del animal luego de haber sido sometido a un procedimiento quirúrgico con el veterinario, para lo cual es recomendable que se controle la cantidad de alimento a proporcionar. Asimismo, es recomendable consultar la cantidad adecuada con su veterinario o la información disponible en el mismo envase de comida esterilizada para gatos. Evite tener disponible a su mascota peluda más de la dosis recomendada por sus características.

De igual manera, hay que señalar que dada la tendencia al aumento de peso que presentan los gatos castrados, se recomienda que no dejen de hacer ejercicio. Los gatos son independientes en cuanto a actividad y desplazamiento, no obstantes, puedes motivar o promover situaciones en las que tu gato pueda jugar y correr. Los juguetes adaptados para permitirle moverse por la casa y concentrar su instinto depredador son interesantes para controlar su peso y liberar energía.

El alimento para los animales que se sometieron a esta operación tiene un menor aporte calórico y ha sido preparado especialmente para ellos. El hecho de que se trate de un alimento hipocalórico no significa que no aportará a tu gato todas las sustancias y nutrientes que necesita para el correcto funcionamiento de sus órganos. Existe una amplia gama de este tipo de alimentos en el mercado que también tiene en cuenta la edad del gato ya que las necesidades nutricionales varían en función de la etapa de la vida.

Conclusión

Tener a un gato macho en celo puede terminar suponiendo grandes complicaciones a sus respectivos dueños, a sus vecinos en caso que tengan a una hembra de la especie, e incluso al propio animal. Por tal motivo, esperamos que sea de gran utilidad la información que brindamos respecto a los síntomas del celo en un gato macho, para así poder tomar las medidas necesarias para este fenómeno natural del animal peludo. De igual manera, como se ha mencionado a lo largo del artículo, es bueno también tener en cuenta la opinión del veterinario para poder lidiar con un gato macho en estas situaciones con su comportamiento alterado.

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